En Robert Harper Property Group sabemos que el arriendo con promesa de compraventa se ha
convertido en una alternativa atractiva para quienes desean adquirir una propiedad, pero aún no
cuentan con financiamiento inmediato. Este tipo de contrato puede abrir la puerta a la vivienda
propia, aunque también implica riesgos importantes si no se maneja con respaldo jurídico.
Se trata de un contrato mixto que combina un arriendo tradicional con una promesa de
compraventa. El arrendatario (futuro comprador) se compromete a adquirir la propiedad dentro
de un plazo determinado, mientras la habita como arrendatario.
En muchos casos, una parte del arriendo mensual se considera como abono al precio final de la
compraventa, lo que convierte el gasto en una inversión.